Este conjunto monumental corresponde a las ruinas de un asentamiento rural de las épocas púnica y romana que fue fundado a mediados del siglo V AC y que continuó perviviendo en el alto y bajo imperio romano, la época de bizanco, llegando hasta el principio del siglo VIII de nuestra era. Se compone de un gran edificio utilizado como vivienda (y para el desarrollo de varias industrias agrarias) que se encuentra en un aceptable estado de conservación; de otro muy deteriorado, y de dos necrópolis, una de la época púnica y otra bizantina.
Durante el siglo I de nuestra época el edificio principal llegó a adquirir la estructura y dimensiones propias de una auténtica vila romana con una extensión de cerca de 900 m2, la cual estaba organizada alrededor de un amplio patio cuadrado. La puerta principal, comunicada con el patio, se orienta hacia el sur, alrededor de este último había otras dependencias: la sala del "trull" (dotada de un molino para la trituració de las olivas) orientada al norte-est; una bodega y varios almacenes alargados a la parte sur y, a las alas norte y de ponente, las cocinas, habitaciones y otras dependencias. Sobresalgo, asimismo, una cisterna de grandes proporciones excavada a la roca, apreciable al extremo noroeste de la casa.
La necrópolis púnica se componía de veinte tumbas de tipo hipogeo (cuartos subterráneos tajadas a la roca con un pozo por acceder), algunas de las cuales llegaron a contener hasta dos sarcófagos de piedra de gres y numerosas piezas de ajuar de cerámica punicoebusitana, e importadas, navajas de afeitar, vasos de pasta de vidrio, escarabeus, etc. Desde la parte superior del conjunto se pueden contemplar dos fosos de la época bizantina dominadas por un espectacular paisaje con el islote des Vedrà delante. Este asentamiento fue excavado entre los años 1917 y 1982-1985.
Poblado fenicio de Sa Caleta
Enclavado en un lugar conocido como sa Mola de sa Caleta (una península plana entre la playa des Codolar y el monte des Jondal), este poblado de la época fenicia fue excavado entre los años finales de la década del ochenta y principios de los noventa. Fue fundado a mediados del siglo VII a.C. por fenicios buscadores de metales que procedían del sur de la Península Ibérica para, posteriormente, abandonarlo cincuenta años más tarde para fundar una nueva ciudad en un lugar muy adecuado: la bahía de Eivissa, ciudad que 2600 años después todavía existe.
El poblado en su origen tenía una extensión aproximada de cuatro hectáreas; era un urbanismo de tipo arcaico compuesta por un gran número de unidades arquitectónicas, el conjunto de la cual configuraba una trama, en ocasiones irregular y, en otras, apuntando una línea de arquitectura más planificada. Uno de los varios sectores que lo componen y en el cual convencionalmente se divide el conjunto es el denominado valle sur; se compone de ocho unidades construidas que ofrecen una clara idea de la diversidad de concepciones arquitectónicas que coexistían: de una única estancia, otras tres yuxtapuestas o alineadas longitudinalmente. Otras, en cambio, presentan dos y una de ellas especialmente, tiene siete habitaciones distintas en el interior de una planta casi rectangular. Entre todas estas estructuras arquitectónicas hay callejones estrechos y pequeñas plazas irregulares; una de ellas conserva la plataforma de un horno comunal de pan. El estado de conservación del barrio central, el portuario y el noroeste se encuentra bastante deteriorado.
Iglesia de Sant Josep de sa Talaia
La historia de esta iglesia se inicia el año 1726 cuando los pobladores des vedrans y de Benimussa dirigieron una petición al arzobispo de Tarragona, Manuel de Samaniego, para que los autorizara a construir un templo en la colina de Vedella. Otorgado el visto bueno a la iniciativa, las obras empezaran el año siguiente y se interrumpieron después, hasta que en 1730 el maestro Pere Ferro se hizo cargo del proyecto. Las obras se desarrollaron hasta el 23 de junio de 1731, día en qué se procedió a poner la última piedra del edificio. Cuatro años después, en 1735, se instaló el retablo dedicado a Sant Josep que fue encargado al maestro mallorquín Pere Bosch. El mencionado retablo fue incendiado el año 1936 y se salvó únicamente la talla barroca del santo. Posteriormente, el año 1958, se repuso con una réplica exacta que fue sufragada como dice en su leyenda "con las limosnas de los fieles".
El templo se compone de una única nave principal de planta rectangular en la cual destaca la capilla Fonda o capilla del Roser, que se encuentra en primer lugar por el lado de ponente. Todavía se conservan en su interior ciertas obras artísticas de interés, como es el caso del púlpito de madera decorado por José Sánchez Ocaña en 1763 con representaciones de los misterios. Se atribuyen al mismo artista las imágenes pintadas hacia el año 1761 de la Divina Pastora y de la Virgen en los dos óvalos que hay a la entrada de la capilla Fonda. La fachada de la iglesia cuenta con un porche rectangular de tres arcos en toda su anchura.
Iglesia de Sant Jordi de Ses Salines
Escrito por Ajuntament Sant Josep
Lunes 06 de Octubre de 2008 20:24
Las necesidades de atención religiosa de los trabajadores de los estanques y de las salineras establecidos en este 'quartó' tras la conquista catalana de las islas en el siglo XIII dieran origen a la creación de esta iglesia. Se cree que entre los siglos XIV y XV hubo una capilla dedicada a Sant Jordi y que la iglesia ya existía antes del año 1577 y después la sustituyó otra más pequeña. El aspecto más destacado de este templo viene definido por sus muros maestros oblicuos y las almenas que cercan la cubierta superior y le confieren un carácter de fortaleza. Este diseño estaba justificado a causa de los frecuentes ataques piratas que se producían a la sazón en esta zona de la isla. Originalmente, la iglesia disponía de una entrada lateral, así como las que tenían las de otros 'quartons' como el de Sant Antoni, Balansat y Santa Eulària. Las capillas proceden del siglo XVIII, época en la cual ya no era tan necesario observar el aspecto defensivo. En el siglo XIX el interior del templo se reformó notablemente. Ya en 1990 se instaló el retablo del altar mayor que está configurado por fragmentos de diversa procedencia.
Ultima actualización ( Miércoles 22 de Octubre de 2008 18:41 )
Iglesia de Sant Agustí des Vedrà
Los primeros planos de esta iglesia, realizados por el ingeniero Pedro Croillez de Servien a instancias del obispo Abad y Lasierra, son del seis de febrero del año 1971 pero, hasta el 1806, no tuvo lugar la bendición del altar mayor y del presbiterio, hecho que se produjo sin que estuviera acabado del todo el templo. No hay constancia de cuando se construyó el campanario ni de la instalación de la campana. En un escrito del obispo Basilio Carrasco, fechado el 1851, se confirmaba que los feligreses habían construido dos capillas nuevas que estaban situadas a ambos lados del altar mayor y que dedicaron una al Santo Cristo y la otra a la Virgen María del Rosario. La primera de ellas todavía conserva el retablo y el altar, así como el sagraro, que podría ser el que originalmente había puesto Blas Jacobo el año 1806. En este sentido hace falta precisar que el sagrario principal fue sustituido en 1965 por otro metálico. Por su parte, la capilla de la Virgen María del Rosario conserva hoy en día el retablo antiguo. El conjunto de esta iglesia ofrece una planta muy alargada. De hecho, la única nave principal es un rectángulo alargado. El lado del muro de ponente tiene una capilla pequeña, otra algo más grande y una tercera que se construyó en circunstancias que se mencionan anteriormente.
Ultima actualización ( Miércoles 22 de Octubre de 2008 18:42 )